Sobre calidad del aire
Las partículas finas (PM2.5) y otros contaminantes (PM10, ozono, dióxido de nitrógeno) pueden afectar la salud a corto y largo plazo. Según evaluaciones de la OMS y la EPA, la exposición se relaciona con efectos cardiovasculares y respiratorios, como reducción de la función pulmonar, exacerbación del asma y mayor riesgo de infartos e ictus. Los grupos vulnerables incluyen personas con cardiopatías o neumopatías, mayores y niños. La OMS publica directrices mundiales de calidad del aire para estos contaminantes.